Divorcio de mutuo acuerdo o contencioso en Murcia: ¿Cuál es mejor y cuánto cuesta?
Cuando una pareja decide poner fin a su matrimonio, una de las primeras preguntas que aparece es inevitable: ¿es mejor divorciarse de mutuo acuerdo o iniciar un divorcio contencioso?
La diferencia no está únicamente en el precio.
La vía elegida puede afectar al tiempo de tramitación, al nivel de conflicto, a la necesidad de acudir a juicio y, sobre todo, a las condiciones que regirán la vida de los cónyuges después del divorcio.
Si estás buscando un abogado de familia en Murcia, un abogado especialista en divorcios en Murcia o información sobre cuánto cuesta y cuánto tarda un divorcio, en este artículo de CEREZO ABOGADOS explicamos las diferencias entre el divorcio de mutuo acuerdo y el divorcio contencioso, qué implica cada procedimiento y cuándo puede resultar conveniente optar por uno u otro.
Divorcio de mutuo acuerdo o divorcio contencioso: la diferencia esencial
La diferencia fundamental es sencilla.
En un divorcio de mutuo acuerdo, los dos cónyuges están de acuerdo tanto en divorciarse como en las principales consecuencias jurídicas de la ruptura. Ese acuerdo se recoge en un convenio regulador, que posteriormente debe ser aprobado judicialmente cuando corresponda.
En un divorcio contencioso, por el contrario, no existe acuerdo suficiente. Uno de los cónyuges presenta una demanda y solicita al juzgado que establezca las medidas que deben regular las consecuencias del divorcio.
El divorcio de mutuo acuerdo suele ser más rápido y económico.
El divorcio contencioso suele requerir más trabajo jurídico, más prueba y mayor intervención judicial.
Pero existe una cuestión todavía más importante:
no siempre interesa aceptar un acuerdo simplemente para evitar un juicio.
Un mal convenio regulador puede tener consecuencias económicas y familiares durante muchos años.
Por eso es fundamental analizar el caso antes de decidir.
¿Cuánto cuesta un divorcio en Murcia?
No existe un precio único para todos los divorcios.
El coste depende de factores como la existencia de hijos, vivienda familiar, hipoteca, patrimonio, régimen económico matrimonial, pensiones, custodia, número de cuestiones controvertidas y complejidad del procedimiento.
Como referencia orientativa del mercado, en Murcia se publican actualmente precios aproximados de entre 500 y 1.500 euros para determinados divorcios de mutuo acuerdo, mientras que los divorcios contenciosos pueden situarse aproximadamente entre 1.500 y 5.000 euros o más, dependiendo de su complejidad.
Estas cantidades son únicamente referencias de mercado y no constituyen una tarifa de CEREZO ABOGADOS.
El precio concreto debe determinarse después de conocer las circunstancias del asunto.
También es importante comprobar qué incluye el presupuesto: abogado, procurador, IVA, convenio regulador, asistencia al juicio, liquidación de gananciales, posibles recursos y otras actuaciones.
Un presupuesto aparentemente barato puede no incluir todas las actuaciones necesarias.
¿Por qué el divorcio de mutuo acuerdo suele ser más barato?
El principal motivo es que existe consenso entre los cónyuges.
Cuando ambos están de acuerdo, no es necesario que el abogado tenga que desarrollar una estrategia procesal para enfrentarse a las pretensiones de la otra parte.
Además, la legislación procesal permite que, en los procedimientos de divorcio solicitados de común acuerdo, los cónyuges puedan utilizar una misma defensa y representación.
Esto supone una diferencia económica importante respecto de un divorcio contencioso.
En un divorcio contencioso, cada cónyuge deberá defender sus propios intereses y, cuando sea necesario, será preciso preparar la correspondiente demanda, contestación, documentación y prueba.
¿Cuánto tarda un divorcio de mutuo acuerdo en Murcia?
No existe un plazo exacto que pueda garantizarse porque intervienen diferentes factores, especialmente la carga de trabajo del órgano judicial correspondiente.
En términos generales, un divorcio de mutuo acuerdo puede tramitarse en unos pocos meses.
En Murcia pueden encontrarse referencias orientativas de aproximadamente 2 a 4 meses para determinados procedimientos, aunque el plazo puede ser inferior o superior dependiendo del caso y del juzgado.
Por tanto, si alguien promete que cualquier divorcio de mutuo acuerdo estará necesariamente resuelto en 30 días, conviene desconfiar.
El abogado puede preparar correctamente el procedimiento y evitar retrasos innecesarios, pero no controla los tiempos internos de la Administración de Justicia.
¿Cuánto tarda un divorcio contencioso en Murcia?
El divorcio contencioso suele necesitar bastante más tiempo.
Dependiendo de las cuestiones discutidas, la prueba necesaria y la carga de trabajo del juzgado, puede prolongarse durante varios meses y, en determinados casos, superar ampliamente el año.
Como referencia orientativa, en Murcia se manejan en el mercado plazos aproximados de 12 a 24 meses para determinados procedimientos contenciosos, aunque un asunto especialmente complejo puede prolongarse todavía más.
Por eso, cuando un cliente pregunta cuánto tardará exactamente su divorcio contencioso, la respuesta responsable no es dar una fecha cerrada.
Hay que analizar el procedimiento concreto.
¿Por qué un divorcio contencioso puede ser mucho más caro?
Porque detrás de una demanda de divorcio contencioso puede existir una auténtica controversia jurídica y probatoria.
El abogado puede tener que:
- Preparar la demanda.
- Analizar la situación económica de ambos cónyuges.
- Estudiar documentación bancaria.
- Analizar nóminas y declaraciones fiscales.
- Preparar prueba documental.
- Proponer testigos.
- Analizar informes periciales.
- Contestar a las alegaciones de la otra parte.
- Preparar la vista.
- Asistir al juicio.
- Formular las correspondientes conclusiones.
- Analizar la sentencia.
- Valorar la posibilidad de recurrir.
Por eso, no puede compararse un divorcio de mutuo acuerdo en el que existe consenso absoluto con un procedimiento contencioso en el que se discuten custodia, vivienda, pensión de alimentos, patrimonio y capacidad económica.
¿Es siempre mejor un divorcio de mutuo acuerdo?
No.
Esta es una de las cuestiones más importantes que debe conocer cualquier persona que esté pensando en divorciarse.
El objetivo no debería ser simplemente conseguir:
“el divorcio más barato y rápido posible”.
El objetivo debe ser conseguir un acuerdo justo, completo y jurídicamente seguro.
Por ejemplo, puede existir una pareja que consiga firmar rápidamente un convenio regulador, pero uno de los cónyuges puede estar aceptando unas condiciones económicas claramente perjudiciales.
En ese supuesto, ahorrar unos meses de procedimiento puede acabar generando un perjuicio económico mucho mayor.
Por eso, antes de firmar un convenio regulador es recomendable que un abogado de familia revise las condiciones.
¿Qué debe contener un convenio regulador?
El convenio regulador es uno de los documentos más importantes del divorcio de mutuo acuerdo.
El artículo 90 del Código Civil establece las cuestiones que debe recoger cuando resulten aplicables.
Entre ellas pueden encontrarse:
- La guarda y custodia de los hijos.
- El ejercicio de la patria potestad.
- El régimen de visitas y comunicación.
- La atribución del uso de la vivienda familiar.
- El ajuar familiar.
- La contribución a las cargas del matrimonio.
- Los alimentos.
- La pensión compensatoria.
- La liquidación del régimen económico matrimonial cuando proceda.
Por tanto, redactar un convenio regulador no consiste simplemente en preparar un documento estándar.
Hay que adaptar su contenido a la situación concreta de cada familia.
Divorcio de mutuo acuerdo con hijos
Cuando existen hijos menores, la importancia del convenio regulador aumenta considerablemente.
Debe establecerse cómo se organizará la vida de los menores después de la separación.
Entre otras cuestiones pueden regularse:
- Custodia compartida o exclusiva.
- Patria potestad.
- Régimen de estancias.
- Fines de semana.
- Vacaciones escolares.
- Navidad.
- Semana Santa.
- Cumpleaños.
- Comunicaciones telefónicas.
- Pensión de alimentos.
- Gastos extraordinarios.
- Actividades extraescolares.
- Gastos médicos.
- Uso de la vivienda familiar.
Un convenio mal redactado puede generar numerosos conflictos posteriormente.
Por ello, la intervención de un abogado de familia en Murcia especializado en divorcios puede ser especialmente importante cuando existen hijos.
Divorcio sin hijos: ¿es más sencillo?
En muchos casos sí.
Cuando no existen hijos menores, desaparecen determinadas cuestiones que suelen generar una importante parte de la conflictividad familiar.
Sin embargo, esto no significa que todos los divorcios sin hijos sean sencillos.
Puede existir una importante controversia sobre:
- La vivienda.
- La hipoteca.
- Los bienes gananciales.
- Las cuentas bancarias.
- Los vehículos.
- Las empresas.
- Las inversiones.
- Las deudas.
Por tanto, un divorcio sin hijos puede seguir teniendo una importante complejidad económica.
¿Quién se queda con la vivienda después del divorcio?
Esta es una de las preguntas más habituales que recibimos los abogados de familia.
Y hay que diferenciar tres conceptos:
Propiedad.
Uso de la vivienda.
Pago de la hipoteca.
No son lo mismo.
Una vivienda puede ser propiedad de ambos cónyuges al 50 %, pero atribuirse temporalmente el uso a uno de ellos.
También puede ocurrir que la vivienda sea propiedad exclusiva de uno de los cónyuges y existan circunstancias que deban analizarse respecto a su utilización.
Además, la existencia de una hipoteca añade otra cuestión diferente.
El divorcio no elimina automáticamente las obligaciones existentes frente al banco.
Por eso, cuando existe una vivienda hipotecada, es fundamental estudiar la situación desde las tres perspectivas: propiedad, uso y deuda.
¿El convenio puede establecer quién paga la hipoteca?
Los cónyuges pueden alcanzar acuerdos sobre quién asumirá determinados pagos.
Sin embargo, hay que distinguir entre el acuerdo alcanzado entre los cónyuges y la relación contractual con la entidad bancaria.
Si ambos aparecen como prestatarios de una hipoteca, un acuerdo privado entre ellos no obliga automáticamente al banco a liberar a uno de los deudores.
Esta cuestión debe estudiarse cuidadosamente antes de incluir determinadas cláusulas en un convenio regulador.
¿Qué ocurre con los bienes gananciales?
Si el matrimonio está sujeto al régimen de sociedad de gananciales, el divorcio puede implicar la necesidad de liquidar dicha sociedad.
La liquidación puede requerir identificar:
- Bienes inmuebles.
- Vehículos.
- Cuentas bancarias.
- Inversiones.
- Participaciones sociales.
- Préstamos.
- Deudas.
- Derechos de crédito.
- Bienes privativos.
- Bienes gananciales.
No siempre es necesario solucionar todas estas cuestiones de la misma manera ni necesariamente dentro del mismo procedimiento.
La estrategia debe determinarse después de analizar el patrimonio de los cónyuges.
¿Qué pasa si estamos de acuerdo en divorciarnos pero no en la vivienda?
Es una situación bastante frecuente.
Puede existir acuerdo sobre el divorcio pero desacuerdo respecto de una cuestión concreta.
Por ejemplo:
“Los dos queremos divorciarnos, pero no estamos de acuerdo sobre quién utilizará la vivienda”.
También puede existir desacuerdo sobre la pensión de alimentos, la custodia, los gastos extraordinarios o la liquidación de los bienes.
En estos casos, no necesariamente hay que asumir desde el primer momento que todo terminará en un procedimiento contencioso.
Una negociación jurídica bien planteada puede permitir encontrar una solución.
Aquí la intervención de un abogado especializado en Derecho de Familia puede ser determinante.
¿Qué ocurre si mi pareja no quiere divorciarse?
Que uno de los cónyuges no quiera divorciarse no significa que pueda impedir indefinidamente el divorcio.
El Código Civil permite solicitar el divorcio por uno solo de los cónyuges cuando se cumplen los requisitos establecidos legalmente.
Por tanto, no es necesario que ambos quieran divorciarse.
Lo que sí puede ocurrir es que, si no existe acuerdo sobre las consecuencias del divorcio, sea necesario acudir a un procedimiento contencioso.
¿Tengo que explicar por qué quiero divorciarme?
No es necesario demostrar una causa concreta de divorcio en el sentido tradicional.
El sistema actual no exige acreditar una causa de ruptura como sucedía en el pasado.
El divorcio puede solicitarse cuando concurren los requisitos legales.
La cuestión fundamental pasa a ser cómo se regulan sus consecuencias.
¿Hay que esperar tres meses para divorciarse?
Como regla general, el Código Civil establece que deben haber transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio.
Existen determinadas excepciones relacionadas con situaciones de riesgo para la vida, integridad física, libertad, integridad moral o libertad e indemnidad sexual.
Es importante no confundir este requisito con la duración del procedimiento.
Los tres meses se refieren al tiempo transcurrido desde la celebración del matrimonio, no a que un divorcio tenga que tardar tres meses en tramitarse.
¿Qué ocurre en un divorcio contencioso?
El procedimiento comienza mediante la presentación de una demanda.
En ella se exponen las circunstancias relevantes y las medidas que solicita el cónyuge demandante.
La otra parte podrá contestar a la demanda y defender sus propios intereses.
Dependiendo del caso, pueden discutirse cuestiones como:
- Custodia.
- Régimen de visitas.
- Pensión de alimentos.
- Gastos extraordinarios.
- Vivienda.
- Pensión compensatoria.
- Capacidad económica.
- Uso de determinados bienes.
- Otras medidas familiares.
Cuando existen cuestiones controvertidas, la prueba adquiere especial importancia.
¿Qué pruebas pueden ser importantes en un divorcio contencioso?
Depende completamente del asunto.
Pueden ser relevantes documentos como:
- Nóminas.
- Declaraciones de IRPF.
- Extractos bancarios.
- Contratos.
- Escrituras.
- Documentación hipotecaria.
- Gastos escolares.
- Facturas.
- Informes médicos.
- Informes psicológicos.
- Informes periciales.
- Comunicaciones.
- Testigos.
No se trata de aportar documentos indiscriminadamente.
El objetivo es utilizar las pruebas que realmente permitan acreditar los hechos relevantes para la cuestión que se está discutiendo.
¿Se puede empezar un divorcio contencioso y terminar de mutuo acuerdo?
Sí.
El hecho de presentar una demanda contenciosa no significa necesariamente que el procedimiento tenga que terminar mediante una sentencia después de un juicio.
Las partes pueden alcanzar un acuerdo durante la tramitación.
Si ese acuerdo reúne los requisitos necesarios, puede ser posible reconducir la situación y evitar que el conflicto llegue hasta el final del procedimiento.
Por eso, la negociación puede continuar incluso después de iniciarse un procedimiento judicial.
¿Qué divorcio es mejor para mí?
No existe una respuesta universal.
La respuesta depende de cuestiones como:
- Si existen hijos.
- Edad de los hijos.
- Tipo de custodia que se pretende.
- Situación económica.
- Vivienda familiar.
- Hipoteca.
- Régimen matrimonial.
- Patrimonio.
- Deudas.
- Nivel de conflicto.
- Posibilidad real de negociación.
- Objetivos de cada cónyuge.
Por eso, antes de elegir entre mutuo acuerdo y contencioso conviene realizar un análisis jurídico individualizado.
¿Cuándo suele ser recomendable intentar un divorcio de mutuo acuerdo?
Cuando existe una verdadera voluntad de negociar y las condiciones que se pueden pactar son razonables.
El mutuo acuerdo suele permitir:
- Reducir costes.
- Reducir tiempos.
- Evitar buena parte del conflicto.
- Tener mayor control sobre el resultado.
- Evitar un juicio.
- Facilitar la relación posterior entre los progenitores cuando existen hijos.
Pero siempre debe existir un acuerdo que proteja adecuadamente los intereses de las partes.
¿Cuándo puede ser necesario un divorcio contencioso?
Puede resultar necesario cuando no existe una posibilidad razonable de acuerdo.
Por ejemplo, cuando existen discrepancias importantes sobre:
- Custodia.
- Pensión de alimentos.
- Vivienda.
- Patrimonio.
- Capacidad económica.
- Régimen de visitas.
- Gastos de los hijos.
- Liquidación de gananciales.
También puede ser necesario cuando una de las partes se niega sistemáticamente a negociar o cuando las posiciones son incompatibles.
En estos casos, acudir a los tribunales no significa que el abogado haya fracasado en la negociación.
En ocasiones, la mejor forma de proteger los derechos del cliente es defenderlos judicialmente.
¿Por qué elegir CEREZO ABOGADOS para tu divorcio en Murcia?
En CEREZO ABOGADOS entendemos que un divorcio no es simplemente un trámite administrativo.
Detrás de un divorcio puede existir una vivienda, una hipoteca, hijos, patrimonio, empresas, pensiones y decisiones que tendrán consecuencias durante años.
Por eso estudiamos cada caso individualmente.
Nuestro asesoramiento puede abarcar:
Divorcios de mutuo acuerdo.
Divorcios contenciosos.
Custodia compartida.
Custodia exclusiva.
Pensión de alimentos.
Pensión compensatoria.
Régimen de visitas.
Uso de la vivienda familiar.
Liquidación de sociedad de gananciales.
Extinción de condominio.
Reclamaciones relacionadas con gastos y obligaciones familiares.
Si estás buscando abogados de familia en Murcia, nuestro objetivo es que conozcas desde el principio qué alternativas existen y qué consecuencias puede tener cada una.
No recomendamos iniciar un procedimiento contencioso cuando existe una posibilidad real de alcanzar un acuerdo razonable.
Pero tampoco recomendamos aceptar un acuerdo perjudicial simplemente para evitar un juicio.
La prioridad es proteger tus intereses.
Si necesitas un abogado de familia en Murcia, un abogado especialista en divorcios, asesoramiento sobre custodia, pensión de alimentos, vivienda familiar o liquidación de gananciales, contacta con CEREZO ABOGADOS.
Estudiaremos tu situación y te explicaremos qué alternativas jurídicas existen para tu caso.
