Abogado Segunda Oportunidad Murcia para Autónomos y Ex Empresarios
Ser autónomo o haber sido empresario tiene una consecuencia que muchas personas descubren demasiado tarde: las deudas del negocio pueden terminar afectando directamente al patrimonio personal.
Un negocio puede cerrar. Una empresa puede dejar de funcionar. Una actividad profesional puede terminar. Pero los préstamos, avales, deudas con proveedores, créditos bancarios, tarjetas, líneas de crédito, impuestos o determinadas obligaciones personales pueden continuar existiendo.
Y cuando esas deudas ya no pueden pagarse, la situación puede convertirse en un auténtico problema económico y personal.
Sin embargo, haber sido autónomo o empresario y haber acumulado deudas no significa necesariamente que tengas que arrastrarlas durante toda tu vida.
La legislación concursal española permite a las personas físicas, sean o no empresarios, solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI) cuando cumplen los requisitos legales. Esto incluye tanto a autónomos que continúan desarrollando una actividad como a personas que ya han cerrado su negocio y se encuentran endeudadas como consecuencia de su anterior actividad empresarial.
Si estás buscando un abogado de Segunda Oportunidad en Murcia porque eres autónomo, empresario o antiguo empresario y no puedes hacer frente a tus deudas, en CEREZO ABOGADOS estudiamos tu situación económica y analizamos si puedes acogerte al mecanismo de exoneración de deudas.
¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad para autónomos y empresarios?
La denominada Ley de Segunda Oportunidad no constituye actualmente una ley independiente, sino que su regulación se encuentra integrada fundamentalmente en el Texto Refundido de la Ley Concursal.
Su finalidad es permitir que determinadas personas físicas insolventes puedan obtener la exoneración del pasivo insatisfecho, es decir, que determinadas deudas que no puedan ser satisfechas queden jurídicamente exoneradas cuando se cumplen los requisitos establecidos por la legislación concursal.
El artículo 486 del Texto Refundido de la Ley Concursal establece expresamente que el deudor persona natural, sea o no empresario, puede solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho, siempre que reúna las condiciones legalmente exigidas.
Esto resulta especialmente importante para los autónomos.
Un autónomo no tiene una personalidad jurídica independiente de la persona física que desarrolla la actividad. Por ello, cuando el negocio genera determinadas deudas y el autónomo responde personalmente de ellas, esas obligaciones pueden terminar formando parte de su situación de insolvencia personal.
Y aquí es donde la Segunda Oportunidad puede adquirir una importancia fundamental.
¿Puede un autónomo acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad?
Sí.
De hecho, la normativa concursal contempla expresamente al deudor persona natural que sea empresario.
Por tanto, pueden encontrarse dentro del ámbito de la Segunda Oportunidad perfiles muy diferentes:
- Autónomos que continúan trabajando pero no pueden hacer frente a sus deudas.
- Autónomos que han cerrado recientemente su negocio.
- Antiguos autónomos con deudas acumuladas durante años.
- Empresarios individuales que han tenido que cesar su actividad.
- Profesionales que han acumulado deudas derivadas de su actividad.
- Personas que fueron empresarios y actualmente trabajan por cuenta ajena.
- Antiguos empresarios que continúan respondiendo personalmente de préstamos o avales.
- Personas que avalaron personalmente financiación de su negocio.
- Empresarios que mantienen deudas bancarias después del cierre de su actividad.
Por tanto, haber cerrado el negocio no elimina las deudas, pero tampoco impide necesariamente solicitar la exoneración.
Segunda Oportunidad para un ex empresario: ¿puedo cancelar las deudas de un negocio que ya cerré?
Esta es una de las preguntas más habituales.
La respuesta depende de cómo se generaron las deudas y, especialmente, de quién sea jurídicamente el obligado al pago.
Si eras autónomo y las deudas se contrajeron directamente por ti en el ejercicio de la actividad, pueden formar parte de tu pasivo personal.
En cambio, si eras administrador o socio de una sociedad mercantil, hay que analizar separadamente las deudas de la sociedad y las obligaciones personales que hayas asumido.
Esto es fundamental.
La Segunda Oportunidad es un mecanismo dirigido a la persona física. No significa que las deudas de una sociedad limitada desaparezcan automáticamente por el hecho de que su administrador solicite la Segunda Oportunidad.
Habrá que determinar si el antiguo empresario responde personalmente de esas deudas, por ejemplo, porque:
- Firmó préstamos personalmente.
- Prestó un aval.
- Suscribió garantías personales.
- Asumió obligaciones directamente.
- Existen responsabilidades derivadas de determinadas actuaciones.
- La deuda está formalmente a nombre de la persona física.
- Existen otras circunstancias que hacen que el crédito sea exigible personalmente.
Este análisis previo es esencial antes de iniciar cualquier procedimiento.
¿Qué deudas puede tener un autónomo y pueden entrar en la Segunda Oportunidad?
El pasivo de un autónomo puede ser muy diferente al de un trabajador por cuenta ajena.
Entre las deudas que pueden aparecer encontramos:
Deudas bancarias: préstamos, pólizas de crédito, líneas de financiación, tarjetas, créditos empresariales asumidos personalmente y otras operaciones.
Deudas con financieras: préstamos empresariales o personales utilizados para financiar la actividad.
Deudas con proveedores: facturas pendientes derivadas de la actividad profesional.
Deudas por alquiler de local: cantidades pendientes cuando el autónomo responde personalmente.
Avales: obligaciones que el autónomo asumió como avalista de operaciones de terceros o de su propia actividad empresarial.
Deudas con particulares: préstamos u obligaciones personales.
Deudas derivadas de la actividad profesional: obligaciones pendientes frente a diferentes acreedores.
Deudas con Hacienda y Seguridad Social: tienen un régimen específico y no pueden tratarse exactamente igual que las deudas privadas.
Por eso, no basta con sumar todas las cantidades que aparecen en cartas de reclamación o extractos bancarios.
Hay que realizar un estudio jurídico del pasivo para determinar qué deudas existen, quién es el acreedor, qué naturaleza tiene cada crédito y hasta qué punto puede resultar afectado por una eventual exoneración.
¿Se pueden cancelar las deudas con Hacienda y Seguridad Social?
Esta es una cuestión especialmente importante para los autónomos.
No es correcto afirmar que la Segunda Oportunidad permita cancelar automáticamente todas las deudas con Hacienda o con la Seguridad Social.
La legislación establece un régimen específico para los créditos de Derecho público.
Actualmente, el artículo 489 TRLC establece que determinados créditos públicos pueden ser exonerados dentro de determinados límites. Para las deudas cuya gestión recaudatoria corresponde a la AEAT y para determinados créditos de Seguridad Social, la norma contempla una exoneración de hasta 10.000 euros por deudor respecto de cada ámbito, con exoneración íntegra de los primeros 5.000 euros y del 50 % de la deuda restante hasta alcanzar el límite de 10.000 euros. Esta posibilidad opera en la primera exoneración.
Por tanto, si eres autónomo y tienes deudas con:
- Agencia Tributaria.
- Seguridad Social.
- Hacienda autonómica.
- Ayuntamientos.
- Otros organismos públicos.
hay que analizar individualmente la naturaleza y régimen de cada deuda.
Nunca conviene iniciar una Segunda Oportunidad sin conocer previamente cuánto del crédito público puede resultar afectado.
¿Qué pasa con las deudas de autónomos frente a bancos y financieras?
Las deudas con bancos y entidades financieras constituyen uno de los pasivos más habituales en los procedimientos de Segunda Oportunidad de autónomos.
Puede tratarse de:
- Préstamos empresariales.
- Pólizas de crédito.
- Líneas de descuento.
- Tarjetas.
- Microcréditos.
- Préstamos personales utilizados para financiar el negocio.
- Créditos para adquirir maquinaria.
- Financiación de vehículos.
- Créditos destinados al circulante.
Cuando el autónomo responde personalmente de estas obligaciones, habrá que analizar si se trata de créditos susceptibles de quedar afectados por la exoneración.
En este punto es especialmente importante distinguir entre la deuda del negocio, la deuda personal y las garantías asumidas por el autónomo.
¿Y si avalé personalmente el préstamo de mi empresa?
Este supuesto es especialmente relevante para antiguos empresarios.
Imaginemos que una sociedad obtuvo financiación bancaria y el administrador firmó como avalista o fiador.
Si posteriormente la empresa deja de pagar y el banco reclama al avalista, puede aparecer una deuda personal de una cuantía considerable.
La existencia del aval debe estudiarse dentro del expediente de Segunda Oportunidad porque la situación jurídica del avalista y el momento en que la obligación se hace exigible pueden tener consecuencias relevantes.
Por eso, un antiguo empresario que haya cerrado su sociedad pero continúe teniendo avales personales pendientes debería revisar su situación antes de asumir que el cierre de la empresa ha terminado con sus obligaciones.
Preguntas frecuentes sobre la Segunda Oportunidad para autónomos y ex empresarios en Murcia
¿Puedo solicitar la Segunda Oportunidad si sigo siendo autónomo?
Sí.
La normativa permite que una persona natural que sea empresario pueda solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho si reúne los requisitos legales. No es necesario haber cerrado previamente la actividad en todos los casos.
La estrategia, sin embargo, será diferente dependiendo de si el autónomo continúa generando ingresos, si su actividad es viable y cuál es su situación patrimonial.
Por eso es importante estudiar el expediente antes de decidir si se continúa, modifica o cesa la actividad.
¿Puedo acogerme a la Segunda Oportunidad si ya cerré mi negocio?
Sí.
Haber cesado la actividad no impide por sí mismo acceder al mecanismo.
De hecho, muchos procedimientos corresponden a antiguos autónomos que cerraron su negocio pero continúan arrastrando préstamos, avales, proveedores, impuestos u otras deudas.
Lo importante será analizar la situación actual y el origen del endeudamiento.
¿Puedo acogerme a la Segunda Oportunidad aunque ahora trabaje por cuenta ajena?
Sí.
La condición de trabajador por cuenta ajena no impide, por sí misma, solicitar la exoneración.
La legislación se refiere al deudor persona natural, sea o no empresario.
Por tanto, una persona que fue autónoma, cerró su negocio y actualmente trabaja para una empresa puede seguir encontrándose en situación de insolvencia y analizar la posibilidad de solicitar la EPI.
¿Tengo que estar completamente arruinado para solicitar la Segunda Oportunidad?
No es necesario esperar a haberlo perdido todo.
La cuestión jurídicamente relevante es determinar si existe una situación de insolvencia actual o inminente y si se cumplen los requisitos previstos por la normativa concursal.
Esperar demasiado puede ser contraproducente, especialmente cuando ya existen embargos, procedimientos de ejecución, reclamaciones judiciales o problemas para atender regularmente las obligaciones.
¿Puedo conservar mi vivienda habitual?
Depende de las circunstancias.
La Segunda Oportunidad no implica necesariamente que toda persona tenga que liquidar automáticamente su vivienda habitual.
La normativa contempla también la posibilidad de solicitar la exoneración mediante plan de pagos sin previa liquidación de la masa activa.
Esta posibilidad puede ser especialmente relevante para determinados autónomos que tienen ingresos regulares y desean conservar su vivienda, siempre que el caso concreto cumpla los requisitos y la estructura patrimonial permita plantear esta alternativa.
¿Puedo conservar mi vivienda si todavía tengo hipoteca?
Es posible en determinados supuestos, pero hay que diferenciar claramente entre la propiedad del inmueble y la deuda hipotecaria.
La existencia de una hipoteca supone la existencia de una garantía real y el crédito hipotecario tiene un régimen específico.
La Ley Concursal establece que determinadas deudas con garantía real no son exonerables dentro del límite del privilegio especial.
Por tanto, conservar una vivienda hipotecada dentro de un procedimiento de Segunda Oportunidad requiere un análisis económico y jurídico específico.
¿Puedo cancelar un préstamo que pedí para mi negocio?
Puede ser posible si se trata de una deuda de la que respondes personalmente y concurren los requisitos para la exoneración.
Habrá que revisar el contrato, quién figura como deudor, si existen garantías, cuándo se produjo el incumplimiento y la naturaleza del crédito.
No debe confundirse el hecho de que el préstamo se utilizara para una actividad empresarial con que automáticamente quede excluido de la Segunda Oportunidad.
¿Puedo cancelar las deudas de mi antigua empresa?
Aquí es necesario distinguir.
Si eras autónomo, las deudas pueden ser directamente personales.
Si eras administrador de una sociedad mercantil, las deudas de la sociedad no se convierten automáticamente en deudas personales del administrador.
Sin embargo, pueden existir avales, garantías, obligaciones personales o responsabilidades que sí afecten al patrimonio del antiguo empresario.
Por eso, cuando un antiguo administrador busca un abogado de Segunda Oportunidad en Murcia, una de las primeras cuestiones que hay que estudiar es precisamente quién responde jurídicamente de cada deuda.
¿Puedo acogerme si tengo deudas con Hacienda?
Sí, pero con importantes matices.
El crédito público tiene un régimen específico y no puede tratarse como una deuda bancaria ordinaria.
La normativa contempla actualmente determinados límites para la exoneración de créditos de la AEAT y Seguridad Social en la primera exoneración.
Por ello, un autónomo con deudas tributarias debe realizar un cálculo previo de cuánto podría quedar exonerado y cuánto tendría que continuar pagando.
¿Qué ocurre si tengo embargos?
Los embargos deben analizarse inmediatamente.
La existencia de procedimientos de ejecución o embargos puede ser una señal de que la situación de insolvencia ya está produciendo consecuencias patrimoniales graves.
El procedimiento concursal puede tener efectos sobre las ejecuciones en curso en los términos establecidos por la legislación, pero no todos los procedimientos ni todos los bienes reciben exactamente el mismo tratamiento.
Por eso, si eres autónomo y actualmente tienes embargos sobre nómina, cuentas bancarias, vehículos o inmuebles, es importante aportar esa información desde el principio.
¿Puedo solicitar la Segunda Oportunidad si tengo deudas por avales?
Sí puede ser posible.
Los avales son una de las situaciones que con más frecuencia requieren un estudio específico en antiguos empresarios.
Habrá que analizar quién es el deudor principal, quién es el avalista, si se ha producido el incumplimiento, si la obligación ya es exigible y qué acciones ha ejercitado el acreedor.
¿Cuánto dura el procedimiento de Segunda Oportunidad para un autónomo?
No existe un plazo único.
La duración depende de factores como la complejidad del patrimonio, número de acreedores, existencia de bienes, documentación disponible, necesidad de liquidación, incidencias procesales y carga de trabajo del juzgado competente.
Por eso, desconfía de quien garantice de antemano que cualquier procedimiento terminará en un determinado número de meses.
¿La Segunda Oportunidad borra todas mis deudas?
No.
Esta es una de las cuestiones más importantes.
La regla general es que la exoneración se extiende a las deudas insatisfechas, pero la Ley Concursal establece determinadas categorías que quedan excluidas o sometidas a límites.
Entre ellas aparecen determinadas responsabilidades civiles, deudas por alimentos, determinados salarios, créditos públicos dentro de su régimen específico, determinadas multas y sanciones, costas y gastos del procedimiento y determinadas deudas con garantía real.
Por tanto, el objetivo no debe ser simplemente preguntar “¿me borran todas las deudas?”, sino:
¿Qué requisitos hay que cumplir para acceder a la Segunda Oportunidad?
La legislación exige analizar la situación del deudor y las circunstancias que pueden impedir o limitar la exoneración.
Entre las cuestiones que deben revisarse se encuentran:
- La situación de insolvencia.
- La condición de persona natural.
- La situación patrimonial.
- El origen de las deudas.
- Los antecedentes del deudor.
- La existencia de determinadas condenas.
- Posibles sanciones administrativas relevantes.
- La situación del concurso.
- La existencia de bienes y derechos.
- La información facilitada a los acreedores.
- La documentación económica y patrimonial.
El concepto de buena fe tiene especial relevancia dentro del régimen concursal.
Además, la legislación contempla determinadas circunstancias que pueden impedir la exoneración, entre ellas determinados antecedentes penales o sanciones administrativas firmes dentro de los supuestos legalmente previstos.
Por eso no debe iniciarse un expediente sin haber comprobado previamente estos extremos.
Segunda Oportunidad para autónomos con vivienda habitual
Esta es una de las cuestiones que más preocupa a los empresarios y autónomos.
Tener una vivienda no significa necesariamente que la Segunda Oportunidad sea imposible.
La existencia de una vivienda habitual debe analizarse conjuntamente con:
- Su valor de mercado.
- La deuda hipotecaria pendiente.
- La cuota mensual.
- Los ingresos del deudor.
- El resto de patrimonio.
- La situación familiar.
- El importe total de las deudas.
- La alternativa de plan de pagos.
- Las posibilidades reales de mantener el inmueble.
En determinados casos, la alternativa del plan de pagos puede permitir plantear la conservación de la vivienda sin necesidad de liquidarla, dentro de los requisitos establecidos legalmente.
Por eso, si eres autónomo en Murcia y tienes una vivienda hipotecada, no deberías descartar la Segunda Oportunidad simplemente por ser propietario de un inmueble.
Segunda Oportunidad y vehículos del autónomo
Los vehículos también requieren un análisis individual.
No es lo mismo un turismo particular que un vehículo imprescindible para desarrollar la actividad profesional.
También será relevante conocer si el vehículo está financiado, si existe reserva de dominio, cuál es su valor y cuál es la deuda pendiente.
En un autónomo que necesita una furgoneta para trabajar, por ejemplo, la estrategia patrimonial puede ser diferente de la de una persona que posee un vehículo de elevado valor que no resulta necesario para generar ingresos.
La Segunda Oportunidad exige estudiar el patrimonio de manera global.
¿Qué documentación necesita un autónomo para iniciar la Segunda Oportunidad?
La preparación documental es una de las partes más importantes del procedimiento.
En CEREZO ABOGADOS prestamos especial atención a esta fase porque un expediente incompleto puede generar requerimientos, retrasos y problemas durante la tramitación.
Entre la documentación que puede ser necesaria se encuentra:
- DNI/NIE.
- Certificado de empadronamiento.
- Declaraciones de IRPF.
- Información sobre ingresos.
- Vida laboral.
- Información bancaria.
- Contratos de préstamo.
- Extractos de las deudas.
- Reclamaciones recibidas.
- Información de Hacienda.
- Información de Seguridad Social.
- Contratos de financiación.
- Documentación de vehículos.
- Escrituras de inmuebles.
- Información hipotecaria.
- Relación de acreedores.
- Facturas pendientes.
- Documentación relacionada con la actividad profesional.
- Documentación de avales y garantías.
- Información sobre procedimientos judiciales y embargos.
La documentación exacta dependerá de las circunstancias de cada expediente.
¿Qué ocurre con la actividad profesional del autónomo durante el procedimiento?
La Segunda Oportunidad no implica necesariamente que el autónomo tenga que dejar de trabajar.
Una persona puede continuar generando ingresos y desarrollando su actividad, siempre que ello sea compatible con su situación y con las reglas aplicables al procedimiento.
De hecho, mantener una fuente de ingresos puede resultar esencial para determinadas estrategias, especialmente cuando se plantea un plan de pagos.
La cuestión no es simplemente cuánto dinero gana el autónomo, sino qué ingresos obtiene, qué gastos tiene, cuál es su capacidad real de pago y qué patrimonio posee.
¿Qué pasa con los acreedores durante la Segunda Oportunidad?
Los acreedores tienen derechos dentro del procedimiento.
Pueden comunicar sus créditos, formular las alegaciones que procedan y, en determinados supuestos, oponerse o solicitar determinadas actuaciones.
Esto significa que la Segunda Oportunidad no consiste en presentar una solicitud y esperar automáticamente a que desaparezcan las deudas.
Existe un procedimiento judicial en el que hay que justificar la situación del deudor y cumplir los requisitos legales.
Una preparación incorrecta del expediente puede generar problemas durante su tramitación.
¿Qué sucede cuando se concede la exoneración?
Cuando se concede la exoneración, los acreedores cuyos créditos hayan quedado extinguidos por ella no pueden continuar ejercitando acciones para cobrar esos créditos, sin perjuicio de los supuestos legalmente previstos para la revocación de la exoneración.
Esto puede suponer un cambio radical en la situación económica de una persona que llevaba años acumulando reclamaciones, embargos y deudas.
Pero nuevamente hay que insistir:
La exoneración no alcanza automáticamente a todas las obligaciones.
Hay que estudiar el contenido concreto de la resolución judicial y qué créditos han quedado afectados.
¿Puede revocarse la Segunda Oportunidad?
La exoneración no debe entenderse como una autorización para ocultar bienes o ingresos.
La legislación contempla mecanismos de revocación en determinados supuestos.
Por ello, durante la tramitación y después de obtener la exoneración es fundamental actuar con transparencia y cumplir las obligaciones derivadas del procedimiento y, cuando exista, del plan de pagos.
¿Puede un antiguo empresario volver a emprender después de la Segunda Oportunidad?
La finalidad de este mecanismo está precisamente relacionada con permitir que la persona física pueda superar una situación de insolvencia y continuar su vida económica.
Obtener una exoneración no significa que una persona quede permanentemente apartada de la actividad empresarial.
Al contrario, para muchos autónomos y empresarios que han tenido que cerrar un negocio, la posibilidad de cancelar determinadas deudas puede permitir recuperar estabilidad financiera y plantearse un nuevo proyecto profesional.
Naturalmente, cada caso debe analizarse atendiendo a las circunstancias concretas y a los efectos de la resolución obtenida.
Segunda Oportunidad para autónomos en Murcia: ¿Dónde se tramita?
Los procedimientos concursales de personas naturales se tramitan ante los órganos judiciales competentes conforme a las reglas establecidas en la legislación concursal.
Para una persona residente en Murcia, será necesario determinar el órgano territorialmente competente atendiendo a sus circunstancias.
Por eso, si resides en Murcia capital o en municipios como Molina de Segura, Cartagena, Lorca, Alcantarilla, Torre Pacheco, San Javier, Mazarrón, Águilas, Yecla, Jumilla o cualquier otro municipio de la Región de Murcia, es recomendable que un profesional analice previamente dónde corresponde presentar el procedimiento.
¿Cuánto cuesta un abogado de Segunda Oportunidad para un autónomo en Murcia?
No existe un precio único.
El coste dependerá de la complejidad del expediente y de cuestiones como:
- Número de acreedores.
- Importe total de la deuda.
- Existencia de bienes.
- Existencia de vivienda.
- Hipotecas.
- Vehículos.
- Avales.
- Deudas con Hacienda.
- Deudas con Seguridad Social.
- Existencia de procedimientos judiciales.
- Embargos.
- Complejidad documental.
- Necesidad de liquidación.
- Existencia de actividad empresarial en funcionamiento.
Por eso, es preferible que el presupuesto se determine después de analizar la situación real del autónomo.
Un expediente sencillo no requiere necesariamente la misma estrategia que el de un antiguo empresario con varios préstamos, avales, inmuebles y deuda pública.
¿Cuánto tarda la Segunda Oportunidad de un autónomo en Murcia?
No existe un plazo fijo.
El tiempo depende del tipo de procedimiento, la situación patrimonial, el número de acreedores, la documentación, las posibles incidencias y la carga de trabajo del juzgado.
Por eso, cualquier despacho que garantice de forma general una duración exacta para todos los expedientes debería ser analizado con cautela.
Lo que sí puede hacerse es preparar correctamente el expediente desde el principio, reduciendo el riesgo de requerimientos y problemas derivados de documentación incompleta.
Los errores que debe evitar un autónomo antes de solicitar la Segunda Oportunidad
Uno de los mayores problemas es actuar sin planificación.
Entre los errores que conviene evitar están:
Ocultar bienes o ingresos. La transparencia es esencial.
Contraer nuevas deudas sin analizar la situación. Puede complicar la posición del deudor.
Vender bienes apresuradamente. Las operaciones patrimoniales realizadas antes del procedimiento deben analizarse cuidadosamente.
Pedir nuevos préstamos para pagar préstamos antiguos. En determinadas situaciones esto simplemente aumenta el problema.
Ignorar las notificaciones judiciales. Una ejecución puede avanzar mientras el deudor no actúa.
No declarar correctamente todas las deudas. El expediente debe construirse sobre información completa.
Confundir las deudas de una sociedad con las deudas personales. Especialmente importante para antiguos administradores.
No analizar los avales. Un aval empresarial puede terminar convirtiéndose en una obligación personal.
Esperar demasiado. La insolvencia no suele solucionarse simplemente dejando pasar el tiempo.
¿Por qué es importante contar con un abogado especialista en Segunda Oportunidad en Murcia?
La Segunda Oportunidad es un procedimiento técnico.
No consiste simplemente en presentar una lista de deudas.
Hay que analizar el origen del endeudamiento, la situación patrimonial, los ingresos, los bienes, las garantías, los avales, la vivienda habitual, los créditos públicos y las circunstancias personales del deudor.
En el caso de un autónomo o antiguo empresario, además, hay una cuestión adicional especialmente importante:
determinar qué deudas son realmente personales y cuáles pertenecen a una sociedad o a terceros.
Un análisis incorrecto en esta fase puede provocar que se plantee una estrategia inadecuada.
CEREZO ABOGADOS: abogados especialistas en Segunda Oportunidad para autónomos y ex empresarios en Murcia
Si eres autónomo, antiguo empresario o profesional y las deudas de tu actividad se han convertido en un problema que ya no puedes controlar, en CEREZO ABOGADOS podemos estudiar tu situación.
Nuestro despacho está especializado en Ley de Segunda Oportunidad en Murcia, insolvencia y Derecho Concursal, y analizamos de forma individualizada la situación económica de cada persona antes de iniciar el procedimiento.
Estudiamos especialmente los casos de:
- Autónomos endeudados.
- Antiguos autónomos.
- Empresarios que han cerrado su negocio.
- Ex empresarios con avales personales.
- Administradores con deudas personales derivadas de su actividad.
- Profesionales con préstamos empresariales.
- Autónomos con deudas bancarias.
- Autónomos con deudas frente a financieras.
- Personas con deudas con Hacienda y Seguridad Social.
- Personas con embargos.
- Personas con vivienda hipotecada.
- Personas que necesitan estudiar si pueden conservar su vivienda.
- Personas que necesitan analizar la posibilidad de una exoneración mediante plan de pagos.
- Personas que necesitan valorar una solución con liquidación.
En CEREZO ABOGADOS no se trata simplemente de preguntarnos cuánto debes.
Hay que estudiar quién eres jurídicamente frente a cada acreedor, qué patrimonio tienes, qué ingresos obtienes, qué garantías has firmado y qué parte de tus deudas puede quedar afectada por una eventual exoneración.
Si resides en Murcia o en cualquier municipio de la Región de Murcia y eres autónomo o antiguo empresario, podemos analizar tu situación.
No esperes a que las deudas, los embargos o las reclamaciones hagan todavía más difícil tu situación.
Contacta con CEREZO ABOGADOS, abogados especialistas en Segunda Oportunidad en Murcia, y solicita el estudio de tu caso.
Tu negocio pudo fracasar. Tu actividad pudo terminar. Pero eso no significa necesariamente que tengas que arrastrar tus deudas para siempre.
